Ella es Chancha, un peluche muy amigable, con una inmensa sonrisa y muy suave, en los momentos de tristeza podía abrazarla y desahogarme con ella.
Pasé momentos de alegría, llenos de felicidad.
A la Chancha me la regalaron en el 2004, un matrimonio amigo de mis papás y yo siempre jugaba con ella.
Ahora se encuentra en mi habitación con mis otros peluches, pero ella es la más especial para mí.

Agostina N.
Alumna de 7mo. grado

Leave a Reply